Implantes dentales: La importancia del mantenimiento para la prevención de las enfermedades periimplantarias

Los tratamientos con implantes para reponer piezas dentales son cada vez más frecuentes, más rápidos y duraderos. Las técnicas son cada vez más avanzadas, más precisas y menos invasivas. Y por ello, para mantener la calidad y durabilidad del tratamiento, y no mermar dichos avances, no debemos olvidar la importancia del cuidado y la prevención una vez realizado el tratamiento.

 

El mantenimiento es la clave para el éxito a largo plazo de los implantes dentales. Efectuar un mantenimiento en implantes de manera periódica es la clave para mantener el estado de salud de nuestra encía tanto alrededor de dientes como de implantes. Sin un control regular, la placa bacteriana que se acumula puede ocasionar problemas. Las bacterias que habitualmente pueblan la boca son muy eficaces a la hora de adherirse a los dientes, y más aún para adherirse a los implantes y sus prótesis.

 

 

El programa de mantenimiento que ofrecemos en nuestra Clínica tiene como finalidad la prevención, para evitar la aparición de la enfermedad. Es muy importante que los pacientes con implantes se sometan a revisiones periódicas en las que se controlará radiológica y clínicamente el estado de sus implantes, identificando los posibles problemas, en caso de que los hubiera, en su fase inicial, cuando aún son fáciles de solucionar. En estos controles se valorará, entre otras cosas, la técnica de cepillado habitual para comprobar su eficacia en la eliminación de la placa dental.

 

El periodo de tiempo más eficaz es entre 4 y 6 meses. Los intervalos entre las revisiones para cada paciente están personalizados según su condición inicial y el grado de avance de su enfermedad (si la hubiere), la eficacia conseguida en su higiene oral y de otros factores nocivos como el tabaco, estrés, enfermedades sistémicas, etc.

 

En nuestra clínica informamos siempre a los paciente sobre la importancia de la prevención y les explicamos que los implantes no deben ser considerados como un bien de consumo, sino como un dispositivo médico que, como tal, requiere cuidados y atención.

 

A modo de ejemplo, en un artículo que publicó recientemente la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) sobre Periimplantitis, señala que un tratamiento con implantes "no es como si uno se comprara un coche de gama alta que dura para toda la vida", hay que adoptar "cuidados para prevenir infecciones y hacer un esfuerzo por mantenerlos en perfecto estado, junto con el hueso y la encía que lo rodean”. 

 

Es evidente que los dientes sustituidos por medio de implantes dentales no se van dañar por caries, pero no debemos olvidar que es necesario extremar el cuidado con una buena higiene dental, las revisiones y controles por parte de un profesional cualificado, y que "nada es para toda la vida".

 

Dr. Bruno Negri

 

 

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